29 nov 2009

Tiempos

. Aquellos blancos y tintos de Castillo de Ygay y las joyas del patrimonio vitícola periférico a la bodega.
. El cementerio de Bosconia y Tondonia, blancos y tintos, en un entorno increible que transporta al siglo diecinueve, de la mano de la apasionada heredera Maria José.
. La historia en botella del Reserva 904, en pleno relevo generacional de su dirección técnica.
. Las catacumbas de Paternina en Ollauri y las medias botellas. Aquel blanco de yerbabuena, cosecha del 14 y el espíritu de Hemingway entre el moho que acaricia las botellas durmientes.
. La evolución de la viticultura transmitida en un puñado de botellas de Monte Real y la ruptura de prejuicios enológicos respecto a la maceración carbónica en Bodegas Riojanas.
. Los Viña Real e Imperial con sus diferentes personalidades en la Cvne.
. Y este año, el sello de los Viña Pomal en Bilbainas.

Durante este paseo por las entrañas históricas de este puñado de seculares bodegas riojanas- al que cada otoño asisto puntual desde hace seis años gracias lomejordelvinoderioja- se me antoja la duda de si estas y otras bodegas riojanas trabajan lo suficiente en conocerse bien a si mismas a partir de su historia, de su pasado, de sus triunfos, de sus fracasos, en definitiva, de analizar su trayectoria para aproximarse con un poco más de precisión a lo que podría deparar su futuro.

Es cierto que para avanzar hay que mirar hacia adelante, sin duda. Pero no se puede obviar el conocimiento que proporciona la experiencia, sobre todo si se tiene el privilegio de poder analizar las raices para calcular el crecimiento de la planta.
Pero no creo que se trate de vivir de las rentas, que hoy en día tampoco resulta tan fácil y cualquiera, con tanta oferta, podría dilapidar una fortuna en pocos años. Aunque la sabiduría popular, con un refrán, cuyo enunciado no recuerdo, viene a decir que un rico arruinado posee valiosos recursos que un nuevo rico ni los intuye. A ver si me hago con el proverbio.

Hoy, tras unos cuantos años de irreconciliación con el pasado, precedidos y causados también por aquella postura ombliguista, intuyo cierto ademán que, con mucho optimismo, podría resultar efectivo por el sólo hecho de catalogar, sin prejuicios, los modelos en el tiempo. Aunque las cuentas cortoplacistas de resultados, que hoy son las tablas de la ley, apuntan a resultar un fuerte inconveniente si se pretendiera rescatar aquellos conceptos de vino que agradaban entonces y que todavía nos hacen disfrutar.

Pero vivamos el presente. De momento el sólo hecho de no avergonzarse de lo que uno ha sido y de sus orígenes ya es un triunfo o al menos un ejercicio higiénico y saludable.
Y tiempo al tiempo, que todavía podría ser rentable aplicar el reducto de conocimiento de la historia, aunque sólo sea para ilustrar catálogos y portafolios con fechas y fotografías.